sábado, 30 de octubre de 2010

La Bolsa ganó 13,8% en octubre y los bonos 23,6%

El clima financiero internacional favoreció a los activos argentinos y la Bolsa de Buenos Aires dejó atrás un muy buen octubre, con el Merval 13,8% arriba en el mes y superando la marca psicológica de los 3.000 puntos para finalizar en un nuevo récord. Pero hubo algunos papeles del panel líder ganaron hasta 48%, como es el caso de Banco Hipotecario. También los bonos argentinos cerraron el mes con fuertes ganancias. Hubo mucha selectividad y resultados dispares, pero una medida de la suba la aporta el índice del riesgo país, que bajó 160 puntos en el mes y quedó en 517 unidades. Estos resultados se produjeron mayormente por el contexto internacional de alta liquidez y tasas de interés casi nulas, combinación que alienta la búsqueda de rendimientos en los mercados emergentes.
Tras las alzas espectaculares en acciones y títulos públicos hay muchas órdenes de compra provenientes de fondos del exterior, que apuntaron a los papeles argentinos tanto en la Bolsa como en el circuito de renta fija. Esto produjo subas de capital de hasta 48% en acciones como las de Banco Hipotecario y de 23,6% en los títulos públicos, de acuerdo a la medida que proporciona el índice de riesgo país EMBI+, que terminó en 517 puntos.
Esto significa que si la Argentina estuviera en condiciones de volver a los mercados internacionales a colocar deuda pagaría 7,8 por ciento anual. El riesgo país es la prima que debe pagar un país por encima de la tasa de EE.UU., que terminó octubre en 2,71% anual.
En el circuito cambiario, el ingreso de capitales para tomar posiciones en activos argentinos se tradujo en una presión a la baja para el tipo de cambio. El contado con liquidación terminó ofrecido y negativo para el mes, y con el Banco Central operando en la punta compradora del mercado mayorista para apuntalar el precio de la divisa norteamericana.
En los mercados internacionales todo quedó como en suspenso a la espera de definiciones trascendentes. Al inicio de noviembre y tras las elecciones legislativas, la Reserva Federal decidirá el tamaño del paquete de estímulo con el que proveerá liquidez a los mercados para apuntalar el crecimiento económico, y también se llevará a cabo la cumbre del G-20 donde los líderes representativos de las principales economías del mundo definirán cómo se resolverán las pujas cambiarias y evitar que la guerra de las devaluaciones derive en trabas al comercio internacional.
En la última semana Wall Street produjo resultados laterales, pero igualmente el Dow Jones en 11.118 puntos logró un avance de 3,1% en octubre y de más de 10% en los últimos 60 días.
El dólar terminó el mes en 1,3947 frente al euro y la soja avanzó 10,8% en octubre para finalizar en 450 dólares la tonelada. El petróleo quedó en u$s 81,42 por barril de WTI y el oro en u$s 1.360 por onza troy, con un avance de 4,2% en el periodo. (Alejandro Colle)

viernes, 29 de octubre de 2010

BICE apunta a financiar pequeños productores

El presidente del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), Mauro Alem, afirmó que con el Fideicomiso Financiero Chaco Produce “Algodón I” la entidad buscará brindar financiamiento al pequeño y mediano productor de forma “sustentable y masiva”. El titular de la institución agregó, además, que el objetivo es “presentarle al sector privado una herramienta que tiene la seguridad y calidad crediticia para invertir de forma segura y llegar a una economía regional, que no tenía acceso al crédito desde hacía más de 15 años”.
Las declaraciones fueron realizadas durante un evento organizado por el BICE, el Gobierno de la provincia de Chaco, a través de su Unidad de Coordinación y Evaluación de Financiamiento (UCEF) y la compañía Sancor Seguros, donde se presentó el Fideicomiso Chaco Produce “Algodón I”. La actividad se realizó al mediodía en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y contó con la participación del Presidente del BICE, Mauro Alem, el Gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, el titular de la UCEF, Carlos María de los Santos y el Gerente General de Sancor Seguros, Néstor Abatidaga. (foto)
La iniciativa, denominada “Riesgo Cero, Agro Crédito Seguro”, fue elaborada en forma conjunta por las tres entidades y tiene por objetivo financiar los costos de las siembras y cosechas de cereales y oleaginosas de la provincia de Chaco, con un monto de $ 265 millones.
Durante el acto, Alem explicó que su entidad participó de la instrumentación de la misma, “para cumplir con el mandato de la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, de acompañar estas iniciativas”. Según sostuvo, el BICE buscará, a través de esta operatoria, “asegurar la rentabilidad del pequeño y mediano productor, evitar viejas políticas que generaban remates y ejecuciones y ofrecer y asegurar el aporte del sector privado para el crecimiento del sector productivo del país”.
Chaco Produce “Algodón I” permitirá financiar el capital de trabajo sin el riesgo de endeudamiento por parte de los productores en caso de adversidades climáticas. Para ello, la herramienta está sustentada en dos pólizas de seguros: la póliza de caución que garantiza “el buen gerenciamiento” de la actividad productiva y la póliza de multi riesgo climático que da cobertura a la pérdida de rendimientos a consecuencias de inclemencias climáticas.
La iniciativa permite acceder al financiamiento con créditos a sola firma, sin garantías hipotecarias y/o avales de Sociedades de Garantías Recíprocas.

El dinero apuesta más por la distensión y dólar quieto

Si están en lo correcto, o no, es otro cantar. Pero los mercados, que están obligados a jugar a la ruleta rusa todos los días, tomaron posición a favor de una probable distensión: las acciones del Grupo Clarín subieron otro 46,2% en el mercado secundario de Londres y casi 14% en el formal, mientras que en la Bolsa porteña las acciones del Grupo terminaban con una suba de 21,8%, luego de haber tocado 37% en la apertura.
Afuera los GDS de Clarín que cotizan en Londres lograron mantener las imprevistas ganancias del miércoles y también conservaron parte de sus mejoras los ADR de empresas de servicios que cotizan en Nueva York.
Adicionalmente, se extendió la toma de posiciones en bonos argentinos, con muy buen volumen y una clara selectividad a favor de los papeles que ajustan por inflación. Los Discount en pesos fueron la vedette de la jornada con un alza de 9,5%, pero también ganaron 5% en promedio otros papeles inflacionarios como los Par y el Bogar 18, al tiempo que los Boden 2015 en dólares avanzaban 2,5%. El riesgo pais bajó a 533 puntos, el nivel anterior a la crisis con el campo.
El tercer posicionamiento es a favor del peso (y en contra del dólar), apostando a la continuidad de la calma cambiaria. El dólar quedó ofrecido en 3,9570 en el circuito mayorista, el futuro para fin de año cerró en apenas 4,0350 y el contado con liquidación, que es la paridad del dólar y el peso en el exterior, quedó vendedor en 3,93 pesos. Para frenar la caída del billete norteamericano, el Banco Central compró u$s 40 millones, sin que mediaran llamadan con instrucciones específicas.
La síntesis de estos comportamientos en las variables financieras indican que los mercados están más inclinados a favor de un escenario en el que remitiría el conflicto con el Grupo Clarín, que habría algún tipo de sinceramiento del INDEC para medir la inflación y que el precio del dólar quedará planchado.
Si el diagnóstico es acertado o no es otra cuestión. Hoy son más los interrogantes y los errores que las certezas y los aciertos. Por dar algunos ejemplos: a fin de 2007 los mercados apostaron a favor de un cambio a partir de la asunción de Cristina Fernández y no acertaron. Apostaron a un acuerdo con el Club de París en octubre de 2008 y no acertaron. Daban por descontado un regreso al FMI en octubre de 2009 con Amado Boudou, y no hubo acercamiento. Tampoco hubo normalización del INDEC y mucho menos la eyección de funcionarios polémicos como el secretario de Comercio, Guillermo Moreno. En este octubre de 2010 mucho se habla de cambios de gabinete, de estilo, de gestión, de acuerdos, de la misma manera que se habla de una profundización del modelo y una hiperkirchnerización de CFK. Y si alguien dice que sabe qué ocurrirá, está mintiendo.
Lo bueno es que el contexto internacional sigue jugando a favor de la economía argentina y eso aumenta los grados de libertad, o el margen de error, en la definición del perfil político de la Argentina tras la desaparición de Néstor Kirchner. La soja está en 450 dólares por tonelada en Chicago con la perspectiva de una buena campaña; el dólar cotiza en 1,39 contra el euro y el real en 1,7125 contra el real brasileño con un escenario de tasas casi nulas en el mundo y altísima liquidez internacional, con un petróleo en u$s 81,93 por barril del crudo WTI. (Alejandro Colle)

jueves, 28 de octubre de 2010

Cuidado con las interpretaciones políticas de los financistas

De la misma manera que es prudente desconfiar de las interpretaciones económicas y financieras de los políticos, es aconsejable no tomar demasiado en serio las lecturas que los financistas hacen de la política.
En medio de la conmoción por la muerte de Néstor Kirchner (foto) y la ausencia de mercado local por el feriado del censo, los activos argentinos terminaron en Londres y Nueva York con alzas de hasta 16% en los ADR de empresas privadas y un promedio de 10 puntos en los títulos públicos.
Detrás de este comportamiento había dos líneas de interpretación, quizás demasiado simplistas y desde luego, apresuradas. Por una parte, un tweet del gurú Nouriel Roubini, que estuvo la semana pasada en Buenos Aires, señalando que se abría una puerta hacia un escenario político más amigable para los mercados, y hasta tuvo la osadía de mencionar los nombres los eventuales futuros protagonistas. Otra corriente, como la plasmada en el portal de un influyente diario financiero europeo, interpretaba que la desaparición del ex presidente significaba el réquiem político del kirchnerismo.
Es cierto que este hecho producirá un cambio en el escenario político de la Argentina. Pero de ahí a concluir que la dirección que tomarán los acontecimientos es hacia uno u otro lado revela, en el mejor de los casos, la premura de tener que producir una opinión contrarreloj y a la distancia para un portal de noticias, sin conocer en profundidad la realidad argentina.
Nadie puede saber qué rumbo tomará la política y quiénes serán los protagonistas. El que lo diga hoy está mintiendo. Por eso, la suba de las acciones de Clarín esperando que terminen las diferencias entre el grupo y el oficialismo es una apuesta riesgosa. Creer que con la desaparición física de Kirchner se extingue la pugna con otras empresas por reclamos en el Ciadi o la resolución de contratos o tarifas, es casi infantil. Las subas casi 13% en los ADR de Pampa, de 16% en Edenor o el 11% en TGS no pueden ser leídas en otro contexto.
Fueron movimientos especulativos y los porcentajes, que en algún momento y en algunos casos superaron 25%, ocurrieron sin la referencia del mercado local y con escaso volumen de negocios. De hecho, los valores no pudieron sostenerse al final de la jornada. Y algo similar sucedió con los títulos públicos argentinos, que llegaron a subir hasta 10% en el exterior.
La cotización de los papeles argentinos tenía incorporada una prima de riesgo político. Esto es indudable. No es momento para recordar las razones. Pero de allí a deducir que esta prima de riesgo desaparece con la muerte de Kirchner… De hecho, puede desaparecer, como bajar, quedar igual o incluso aumentar. Depende de cómo, después del luto, se resuelva el tablero político del país.
(Alejandro Colle, en diario Hora 6, radioelmundodigital.com)

lunes, 25 de octubre de 2010

Uruguay aceptaría levantar el secreto bancario

El gobierno uruguayo se resistía, pero finalmente tendrá que ceder y abrir la información sobre depósitos de no residentes para poder salir de la lista “gris” de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), y evitar el castigo que se aplica a los llamados paraísos fiscales. Al igual que Panamá, Uruguay tendrá que hacer algunas concesiones y eso incluye terminar con el secreto bancario, que alcanza a 5.300 millones de dólares de depósitos de argentinos y brasileños.
El ministro de Economía y Finanzas uruguayo, Fernando Lorenzo, firmó el martes pasado en Suiza con su par de Finanzas, Hans-Rudolf Merz, un acuerdo para evitar la doble tributación y para eso debe aceptar los requisitios de intercambio de información que establece la OCDE. Necesita firmar 12 acuerdos de este tipo y con el suizo suma 6 (México, España, Portugal, Alemania, Francia y Suiza).
Difícilmente logre llegar a esa meta antes de fin de año, pero Brasil y Argentina están en la lista para el intercambio de información y el levantamiento, aunque sea parcial, del secreto bancario, algo por lo que pujan las autoridades argentinas. El levantamiento del secreto bancario será posible en Uruguay, si bien sólo se aplicará "por vía judicial" y para aquellos países "que tengan firmados los tratados correspondientes con el país".
Un proyecto en ese sentido está en el Senado uruguayo, que también plantea cobrar impuestos a la renta a las cuentas de extranjeros residentes en Uruguay, a partir del primer día de 2011.
En un mundo cada vez más complicado fiscalmente cobran sentido las palabras del presidente José Pepe Mujica, cuando era candidato del Frente Amplio: “El secreto bancario cumplió una etapa y no está para nada a tono con una política de integración”.
Según el Banco Central del Uruguay, el sistema bancario tiene más de u$s 14.000 millones en depósitos. El 18% pertenece a no residentes, y como la mayoría de ellos corresponden a argentinos, se puede decir que en el sistema hay no menos de u$s 2.600 millones de argentinos. El 60% está concentrado en 4 de los 13 bancos que operan en Uruguay: ABN-Amro, Nuevo Banco Comercial, Itaú y Santander.

Sigue la indefinición por el futuro mundial del dólar

Si los mercados esperaban que la reunión de ministros de Finanzas del G-20 terminara en un acuerdo como el del 85 en el Hotel Plaza de Nueva York, se sentirán decepcionados con el resultado de la cumbre de donde se pensaba podría pactarse una tregua en la guerra de las devaluaciones.
El comunicado final emitido el fin de semana es una velada y diplomática síntesis de los desencuentros entre los ministros y las dos posiciones opuestas, y al parecer irreconciliables, entre EE.UU. por un lado y los emergentes, encabezados por China, por el otro.
Tim Geithner fue a Gyeongju con un gesto y varias cartas a jugar: el gesto, demorar la difusión del informe semestral sobre prácticas cambiarias de sus socios comerciales, que entre sus párrafos incluye una denuncia a Beijing por manipular la paridad del yuan con el propósito de hacer más competitivas sus exportaciones.
Entre las cartas, la primera fue proponer un límite de 4% para los desequilibrios comerciales positivos o negativos. La respuesta generalizada fue de rechazo, argumentando que fijar una meta numérica no es la solución al problema. China, Brasil, Rusia y Japón le dieron la espalda.
La segunda carta fue la aceptación de un mayor protagonismo de China en el directorio del FMI, que ahora está por encima de varios países europeos, incluyendo a Alemania. Geithner, diplomático, reconoció que el mundo cambió y que los emergentes como China y Brasil merecen más representatividad. Pero agregó al final que más participación lleva aparejada más responsabilidad.
La tercera carta, que al menos públicamente no apareció, es la amenaza del proyecto de ley que está en el Capitolio y que sanciona con trabas comerciales a los socios que mantengan superávits excesivos en sus cuentas corrientes. El destinatario es China: hoy China está un poco arriba de 4%, pero los economistas estiman que su moneda está sobrevaluada en 20% y que de continuar así el superávit se duplicaría en cuatro años.
Igualmente Geithner reconoció que Beijing está en el camino correcto y ya está promoviendo una apreciación del yuan; no aclaró que le gustaría que el ritmo fuera mayor. Sí reiteró, y subrayó, que Washington favorecerá un dólar fuerte como garantía del crecimiento mundial, lo que plantea un escenario inquietante de no mediar algún tipo de aceptación de las otras partes.
Al menos hasta hoy no hay señales de un acercamiento. EE.UU. pide que los países emergentes revalúen sus monedas y bajen el superávit comercial. Desde los emergentes les contestan que por culpa de las tasas de interés casi nulas y la emisión de la Reserva Federal para apuntalar el crecimiento hay un exceso de dólares que buscan rendimientos atractivos en otros países, con lo cual baja el dólar en esos mercados y se forman burbujas en los activos en los que se colocan los fondos. Pero tampoco hay indicios de que alguien quiera levantarse de la mesa y salir pegando un portazo.
El comunicado del G-20 recogió todas las posiciones: 1) el reclamo de EE.UU., al propugnar que los tipos de cambio estén más librados a la acción de los mercados, evitar las variaciones con propósitos de competitividad y el compromiso de trabajar en políticas para resolver los desequilibrios comerciales. Y, 2) el de los países emergentes, al incluir la promesa de los países emisores de monedas de reserva internacional de evitar la volatilidad y los saltos bruscos en las cotizaciones.
Todavía hay esperanza en que antes de la cumbre de presidentes del G-20 que se realizará en Seúl el 11 y 12 de noviembre se avance en las gestiones para evitar que las escaramuzas cambiarias deriven en una abierta guerra comercial, con consecuencias a nivel global. (Alejandro Colle, diario Hora 6)

sábado, 23 de octubre de 2010

Las cifras de la semana, en perspectiva: ¿inflación, 45%?

Conviene poner en perspectiva los cuatro datos económicos que se conocieron esta semana: resultado fiscal de septiembre, producción industrial, crecimiento del PBI y saldo de la balanza comercial.
Cuentas fiscales: la información oficial dice que el resultado de la ejecución presupuestaria del mes pasado dejó un superávit de 3.220 millones de pesos, que se transforma en déficit solo después del pago de intereses. A pesar de las buenas cifras de ingresos que deja la recaudación tributaria, ese superávit fue posible al incorporar las llamadas “rentas de la propiedad”, que son mayormente utilidades contables del Banco Central y retiros del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (lo que eran los ahorros privados en las AFJP). De esas alcancías el Tesoro se sirvió 3.322 millones de pesos el mes pasado. El gasto, por su parte, sigue creciendo a un ritmo elevado, debido a los subsidios a transporte y energía, los incrementos salariales en el sector público y el pago de la asignación universal por hijo.
Balanza comercial: fue positiva en 1.067 millones de dólares el mes pasado, con un incremento interanual de 22,8%. El dato es bueno, pero se logró poniéndole un pie encima de las importaciones, algo de lo que la semana pasada se quejó Europa y que será tema de discusión en la agenda que llevan a Beijing dos funcionarios de Cancillería y Economía. Las impo crecieron solo 46%. El otro factor que permitió el resultado fue el salto de 41% en las exportaciones: 32% fue por aumento en cantidades vendidas y 7% por mejora de precios. Con el doble de cosecha de soja, era lógico que aumentara 103% la cantidad vendida de productos primarios, que se completó con una suba de 8% en los precios, que era más o menos lo que había ganado la oleaginosa hasta el mes pasado. Ahora está 15% arriba del precio de fin de 2009
Producción industrial: creció 9,7% según Economía y el dato lo convalidan varios estudios privados. Resulta sospechoso que no se haya registrado ningún impacto por los cortes de gas y electricidad a las empresas durante los meses del invierno y tampoco los efectos de los bloqueos a plantas como Siderar durante un tercio del mes por parte de los camioneros. El dato estadístico sirvió para que la Presidente anunciara que la economía creció 9,1% a agosto. ¿Qué impulsó el crecimiento? Un consumo anabolizado con esteroides fiscales y emisión monetaria sin respaldo. En este modelo de expansión, donde no hay inversión suficiente y la oferta de bienes está clavada, cada punto de crecimiento se traduce en 5 puntos de inflación: si el 9,1 fuera correcto, entonces la inflación real estaría en 45%. Sí, cuarenta y cinco por ciento.

martes, 19 de octubre de 2010

IAEF: viento a favor para la economía argentina

Cuatro factores internacionales siguen favoreciendo a la Argentina: los precios de las exportaciones, las tasas de interés, la revaluación del real y el salto de las importaciones brasileñas, que triplican los montos de principios de la década.
Así lo afirma el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) en su informe de octubre, donde añade que tales factores “aumentan la capacidad de compra externa de la Argentina y permiten sostener un fuerte ritmo de expansión de la economía doméstica, como lo indica el crecimiento del 8,7% de la producción industrial observado en los primeros 8 meses del año.
El informe precisa que los precios de las exportaciones hoy son 18% más altos que en el bienio 2006/7; que la tasa de interés internacional permanece extremadamente baja, tanto en términos reales cuanto nominales; que la revaluación del real asciende a 110% respecto de 2001; y que las importaciones brasileñas triplican los montos de hace 10 años.
El trabajo del IAEF también destaca “el fuerte crecimiento de las economías emergentes, en particular el salto exportador verificado en el último trienio con aumentos de entre 50% y 100% en las ventas al exterior; e indica que “en esta tendencia, particularmente notable en países como China, India y Brasil, y en el flujo de capitales que reciben muchas economías en desarrollo, se encuentran las claves que explican el aumento de las reservas internacionales, en el marco de políticas cambiarias destinadas a mitigar presiones revaluatorias”.
Agrega que la expansión de la actividad económica impactó favorablemente en la recaudación tributaria, y al respecto destaca que “en los primeros nueve meses del año acumula un aumento de 33% respecto de 2009, impulsado por el crecimiento de los tributos vinculados al comercio exterior. Ello ha permitido obtener una moderada mejora en el financiamiento del gasto público, que continúa creciendo por encima del 30% anual”.

domingo, 17 de octubre de 2010

¿Final para la tendencia alcista del euro?

El euro finalizó otra semana marcando máximos frente al dólar, esta vez de 1,4146, y los analistas técnicos dicen que a pesar de que no hay signos claros de reversión o corrección en la tendencia, los indicadores se muestran agotados al alza de la moneda única. El déficit comercial de los Estados Unidos aumentó en agosto después de que el país registrara un déficit récord con China, su mayor socio comercial. La Fed dejó bien claro ahora que comenzará pronto a aplicar una segunda tanda de medidas no convencionales para reavivar la economía, mientras que el Gobierno de Japón dejó abierta la posibilidad de una nueva intervención en el mercado de divisas, al asegurar que si es necesario se tomarán acciones "decisivas" para frenar la apreciación del yen, que en seis meses se ha revaluado 16%.
Operadores y analistas del mercado internacional de divisas no quedaron muy conformes con el resultado de la reunión que mantuvieron el fin de la semana anterior los representantes de los gobiernos que integran el FMI. Y por los pocos avances logrados para acordar acciones comunes se mantuvo latente el sentimiento negativo para el dólar, que continuó depreciándose frente al euro -marcando mínimos en 1,41- y las monedas de diversos países emergentes. Por ejemplo, el jueves dólar australiano alcanzó su mayor nivel y lo propio ocurrió con el rand sudafricano y el real brasileño, lo que obligaría a esas economías exportadoras a depender más del consumo doméstico para crecer, situación que no agradaría a algunos de sus gobiernos. Además, el dólar se vio afectado también por el dato sobre un nuevo aumento en agosto del déficit comercial de los Estados Unidos y las declaraciones de Ben Bernanke referidas a que el alto desempleo y la baja inflación harían necesarias nuevas medidas de alivio en la política monetaria estadounidense, destacando que se está aún evaluando qué tan agresivo debería ser ese estímulo. Los economistas dicen que una caída del dólar y el alza de las monedas de sus principales socios comerciales, especialmente China, es una condición necesaria, pero no suficiente, para equilibrar la economía mundial, que no debe depender tanto del consumo estadounidense.
Los países emergentes están respondiendo a una atemorizante avalancha de capitales que buscan escapar de las bajas tasas de interés de los países industrializados. Ese ingreso de capitales refleja el sentimiento de los inversores que descuentan que el crecimiento de los mercados emergentes será más rápido que el de los países desarrollados. Finalmente, la moneda única tuvo una fuerte caída el viernes por la tarde cuando, por las dudas, los operadores tomaron ganancias, después de que los analistas técnicos opinaban que los indicadores se muestran agotados al alza. Al cierre del viernes el euro cotizaba a USD 1,3974. (J.A.N.)

Dólar ofrecido y arbitrajes al 11% anual inducidos por el BCRA

El Mercado Unico y Libre de Cambios (MULC) argentino se caracteriza por no tener un desarrollo establemente fluido y por eso presenta habitualmente baches e interrupciones en espera de las impredecibles acciones oficiales que generalmente se revierten, de repente, mediante movimientos espasmódicos.
Es que la actual política cambiaria del Gobierno se basa, fundamentalmente, en la diaria presencia del BCRA en el mercado de contado y en el de futuros para evitar volatilidad y, especialmente en estos días, ponerle un freno a la fuerte revaluación de nuestra moneda, el peso. Es que ahora, tal como ocurre en la mayoría de los países emergentes, en nuestro mercado de cambios la oferta supera ampliamente a la demanda, por el ingreso de dólares provenientes de las exportaciones y de algunos inversionistas, en su gran mayoría de origen local, que son colocados en activos denominados en la moneda argentina porque tienen una mayor y tentadora rentabilidad.
En la corta semana pasada, por el feriado del lunes, el volumen operado entre las entidades bancarias y cambiarias fue de USD 2.263 millones, con un promedio diario de USD 566 millones, que resultó ser 18% mayor al de la anterior. Y ello ocurrió así porque el BCRA indujo a las entidades bancarias a realizar swaps cambiarios, comprando dólares al contado y vendiéndolos al ente monetario a fines de Octubre, Noviembre y Diciembre, a precios con tasas implícitas, en dólares, por encima del 11% anual. De esa manera el BCRA evitó tener que comprar las divisas excedentes del mercado y, consecuentemente, aumentar más la cantidad de dinero en circulación. Por supuesto, esa actividad oficial no es más que un artilugio con resultados de muy corto plazo que puede actuar en su contra cuando las posiciones tomadas se deshagan. Es oportuno señalar también que la operatoria comentada parecería cambiar en alguna medida la modalidad de intervención del BCRA en el mercado de contado, porque el armado de los swaps requiere más tiempo y ello puede llevar a que haya una mayor
volatilidad en las cotizaciones, tal como ocurrió en las dos últimas jornadas, que sea imposible de evitar, hecho que afectará particularmente a las operaciones relacionadas con el comercio exterior. En el mercado de futuros del Rofex se operaron el jueves y viernes más de mil millones de dólares, quedando los precios para fin de Octubre a $ 3,9710, Noviembre $ 4,0090, Diciembre $ 4,0470 y para Septiembre de 2011 a $ 4,3500. En el mercado de New York se operó el peso/dólar a un año a $ 4,3253, con tasa implícita del 9,3% anual. (J.A.N.)
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