Finalmente la economía norteamericana exhibió un crecimiento de 5,6% en el cuarto trimestre de 2009, levemente por debajo del consenso de los analistas que esperaban 5,9%. La cifra igualmente representa el ritmo más alto de expansión económica desde el 3T-03. En el 3T-09 el PBI había avanzado 2,2%. Las principales modificaciones provinieron por el lado de los gastos de consumo y de la inversión privada, que por el momento son las dos principales variables que impulsan el crecimiento.
Los gastos de consumo personal crecieron a menor ritmo que la estimación previa, 1,6% (1,7% dato anterior). La demanda de bienes sigue creciendo a buen ritmo, +2,8% y no tuvo modificación. La de durables permaneció en niveles de crecimiento bajos, +0,4%. En cambio la de no durables subió 4,0%, levemente abajo del 4,1% esperado. La demanda de servicios trepó a 1,0%, que fue superior al 0,8% anterior.
Los gastos de inversión privada, en lugar de haber crecido en 48,9%, subieron 46,1% en términos anuales. La inversión fija tuvo su mejor trimestre desde el 2T-07. La no residencial subió 5,3%, observándose una fuerte recuperación en comparación al dato anterior de -5,9%.
Si bien “Estructuras” sigue evolucionando negativamente, la performance de “Equipo y software” más que compensó esa baja, elevándose +19%. La residencial, luego de un fuerte rebote, creció 3,8%.
Las exportaciones continúan con una buena dinámica, elevándose 22,8% en el periodo (superior al 22,4% anterior). Las importaciones también corrigieron hacia arriba su ritmo de expansión de 15,3% a 15,8%.
Los gastos del sector público descendieron en 1,3% no teniendo modificaciones en relación al número anterior.
El deflactor del PBI para el 4T-09 fue de 0,5% y resultó levemente superior a las estimacionesde la mayoría de los analistas de 0,4%. (Silver Cloud Advisors)
martes, 30 de marzo de 2010
lunes, 29 de marzo de 2010
La dolarización de carteras, según el INDEC
A pesar de que no goza de credibilidad, el INDEC informó que el año pasado los argentinos incrementaron sus tenencias en monedas extranjeras, pero fuera del sistema financiero local, por el equivalente de USD 12.000 millones, sumando ahora esos fondos en el exterior un total de USD 133.217 millones. Según se estima, durante enero y febrero de este año ya se fugaron otros USD 2.000 millones y nada indica que este proceso pueda modificarse en el futuro inmediato. Y esta situación puede complicar seriamente los planes del Gobierno, porque parte importante de sus fundamentos se basan en un esperado altísimo superávit comercial para este año, de más de USD 15.000 millones. En ese sentido, los resultados obtenidos en enero y febrero no son realmente alentadores. La realidad actual es que el mercado sigue mostrando una tendencia de fondo tomadora, pero que pasa inadvertida por quienes lo ven desde afuera, porque el BCRA lleva a cabo una fuerte acción para demorar lo más posible que se pueda mostrar la verdad. Para que no cayeran las reservas echó mano a préstamos de corto plazo del Bank for International Setlements (BIS), y desde hace unos meses induce a los especuladores a realizar swaps cambiarios, para que vendan dólares al contado con la promesa de devolvérselos a través de contratos de futuros a corto plazo que el mismo BCRA les vende, con tipos de cambio subsidiados, facilitándoles así obtener importantes ganancias.
Mientras, el Mercado Unico y Libre de Cambios argentino sigue funcionando sin sorpresas ni alternativas, con el ente monetario vigilando las operaciones e impidiendo que el tipo de cambio pueda moverse más allá de los rígidos límites establecidos por él mismo. El volumen operado por las entidades financieras durante la más corta semana pasada fue de USD 1.942 millones, con un promedio diario de USD 486 millones. Sin embargo, cabe destacar que el miércoles pasado se operaron USD 595 millones en los mercados SIOPEL y MEC, siendo ese monto el mayor desde el 29 de diciembre de 2009. Cabe agregar, que en las dos últimas jornadas de la semana el cierre oficial fue de $ 3,8670, siendo ese el tipo de cambio más alto desde junio de 2002. (JAN)
Mientras, el Mercado Unico y Libre de Cambios argentino sigue funcionando sin sorpresas ni alternativas, con el ente monetario vigilando las operaciones e impidiendo que el tipo de cambio pueda moverse más allá de los rígidos límites establecidos por él mismo. El volumen operado por las entidades financieras durante la más corta semana pasada fue de USD 1.942 millones, con un promedio diario de USD 486 millones. Sin embargo, cabe destacar que el miércoles pasado se operaron USD 595 millones en los mercados SIOPEL y MEC, siendo ese monto el mayor desde el 29 de diciembre de 2009. Cabe agregar, que en las dos últimas jornadas de la semana el cierre oficial fue de $ 3,8670, siendo ese el tipo de cambio más alto desde junio de 2002. (JAN)
El Banco Central prepara $ 33 mil millones para el Tesoro

Ya se empieza a transparentar la mayor afinidad del Banco Central con el Ejecutivo. La administración de Mercedes Marcó del Pont (foto, con CFK y Amado Boudou)terminó de calcular en voz baja el número que le puede girar al Tesoro sin causar alboroto, como sucedió con la intención de usar las reservas y los polémicos DNU que abrieron fisuras con el Congreso y la Justicia. Entre utilidades de 2009 y adelantos al Tersoro hay $ 33.000 millones listos para transferir al Ejecutivo, que ya no disimula la necesidad y urgencia de recursos para financiar el crecimiento del gasto.
Con el dólar clavado en 3,88 hace un mes, y la casi segura aprobación del pliego de Marcó del Pont en el Senado, la política cambiaria dejó de ser una prioridad y la prudencia dará paso a una acción más decidida. Se espera una profundización de los cambios en las gerencias clave del organismo que ejecutan política monetaria y cambiaria y serán ocupadas con funcionarios indiscutiblemente afines al Gobierno.
En seis años de administración K el gasto creció a un promedio de 30% anual, mientras que los ingresos fiscales lo hicieron a una tasa 10 puntos menor. Como resultado, el peso del Estado en la economía pasó de 25% a 45% del PBI, lo que significa que casi la mitad de la actividad depende de una u otra manera del Gobierno.
La necesidad y la urgencia son políticas. Con los planes asistenciales, subsidios y la obra pública el kirchnerismo espera recuperar el millón de votos que perdió en junio pasado en el segundo cordón del conurbano y retener la Presidencia en 2011. Habrá que ver cómo influyen del otro lado de la balanza tres temas que el Gobierno se empeña en ignorar: la inseguridad, el desempleo y la inflación, que podrían derivar en situaciones sociales opuestas al objetivo buscado por el oficialismo.
sábado, 27 de marzo de 2010
Escandalosos negocios y ganancias en torno del canje
La oferta que prepara el Ministerio de Economía es “demasiado generosa”, constituye una concesión a los banqueros “difícil de explicar” y llevará a que el Tesoro pague “un precio excesivo” para los resultados que pretende alcanzar. No lo dice la izquierda, la advertencia proviene de varias consltoras de la City y eventualmente podría terminar en un escándalo.
El negocio armado entre Marcelo Blanco (Deutsche), Roberto Helbling (Barclays) y Juan Brouchou (Citi), el ex jefe de Gabinete Sergio Massa y seguramente bendecido por el ex presidente Néstor Kirchner, significa un retorno superior a 83% para los financistas, de acuerdo a los detalles de la propuesta que el ministro Amado Boudou adelantó a la comisión reguladora bursátil de Italia (la Consob). La clave está en la diferencia entre el bajo precio de los títulos en default que fueron comprando los banqueros en los últimos años y el actual precio de mercado. Pero como si eso no fuera suficiente, hay un bonus que no esperaban: el reconocimiento por los pagos caídos de los cupones atados al crecimiento de la economía.
Resulta obvio que si el Gobierno pagará 54 ó 55 centavos por algo que vale 30, la adhesión al canje será indudablemente elevada. Aunque Boudou diga que la quita será mayor a la de 2005. Se calcula superior a 80%.
La oferta incluye el pago de un cupón atado al crecimiento del PBI por el periodo 2005/2009.
La principal objeción de los analistas apunta a que este cupón PBI es diferente al de 2005 porque reconoce el crecimiento pasado (cuatro años de 9%).
La consultora ACM advirtió en ese sentido que “la gente que participó en la oferta original no tenía certeza de dichos pagos, y quienes entren en 2010 sí conocen esos datos”. Incluso aunque se reconozca sólo el cupón del año pasado –que se calculó sobre la base del fuerte crecimiento de 2008–, el premio “representa el 7% respecto del valor nominal original”, según el reporte semanal que distribuyó ayer la consultora.
Además del cupón atado al PBI, otro informe de la consultora Econométrica subraya que los bancos “también exigen los intereses pagados por los títulos desde 2005 hasta la actualidad, que no percibieron por no entrar en el canje en su momento”. Gran negocio para quienes compraron bonos en default entre 2001 y ahora, porque pagaron menos de 30 dólares en muchos casos y ahora van a recibir como mínimo 55.
Con ese premio, quién necesita cobrar comisiones. Uno de los bancos organizadores aseguró tener mandato de fondos por u$s 10.000 millones. Circula la versión de que se habría un pedido de investigación para conocer el movimiento ocurrido con los títulos públicos entre octubre y marzo último. La primera fecha coincide con el anuncio de la reapertura del canje formulada por el ministro Boudou. La segunda, con la filtración del dato de que la SEC tenía aprobada la operación, atribuida a los banqueros.
El negocio armado entre Marcelo Blanco (Deutsche), Roberto Helbling (Barclays) y Juan Brouchou (Citi), el ex jefe de Gabinete Sergio Massa y seguramente bendecido por el ex presidente Néstor Kirchner, significa un retorno superior a 83% para los financistas, de acuerdo a los detalles de la propuesta que el ministro Amado Boudou adelantó a la comisión reguladora bursátil de Italia (la Consob). La clave está en la diferencia entre el bajo precio de los títulos en default que fueron comprando los banqueros en los últimos años y el actual precio de mercado. Pero como si eso no fuera suficiente, hay un bonus que no esperaban: el reconocimiento por los pagos caídos de los cupones atados al crecimiento de la economía.
Resulta obvio que si el Gobierno pagará 54 ó 55 centavos por algo que vale 30, la adhesión al canje será indudablemente elevada. Aunque Boudou diga que la quita será mayor a la de 2005. Se calcula superior a 80%.
La oferta incluye el pago de un cupón atado al crecimiento del PBI por el periodo 2005/2009.
La principal objeción de los analistas apunta a que este cupón PBI es diferente al de 2005 porque reconoce el crecimiento pasado (cuatro años de 9%).
La consultora ACM advirtió en ese sentido que “la gente que participó en la oferta original no tenía certeza de dichos pagos, y quienes entren en 2010 sí conocen esos datos”. Incluso aunque se reconozca sólo el cupón del año pasado –que se calculó sobre la base del fuerte crecimiento de 2008–, el premio “representa el 7% respecto del valor nominal original”, según el reporte semanal que distribuyó ayer la consultora.
Además del cupón atado al PBI, otro informe de la consultora Econométrica subraya que los bancos “también exigen los intereses pagados por los títulos desde 2005 hasta la actualidad, que no percibieron por no entrar en el canje en su momento”. Gran negocio para quienes compraron bonos en default entre 2001 y ahora, porque pagaron menos de 30 dólares en muchos casos y ahora van a recibir como mínimo 55.
Con ese premio, quién necesita cobrar comisiones. Uno de los bancos organizadores aseguró tener mandato de fondos por u$s 10.000 millones. Circula la versión de que se habría un pedido de investigación para conocer el movimiento ocurrido con los títulos públicos entre octubre y marzo último. La primera fecha coincide con el anuncio de la reapertura del canje formulada por el ministro Boudou. La segunda, con la filtración del dato de que la SEC tenía aprobada la operación, atribuida a los banqueros.
jueves, 25 de marzo de 2010
Atractivo para los bonistas: lograrían 54% en el canje
Italia y Japón aceptaron los terminos del canje de deuda argentina y mientras los papeles del país siguen subiendo en los distintos mercados, crece el optimismo de los analistas respecto del resultado de la operación. Hay quienes creen que la participación podría llegar hasta 80% de los 20.000 millones de dólares y que los bonistas recuperarían hasta 54 centavos por cada dólar nominal en default (de acuerdo a Exotix Ltd.)
Las estimaciones siguen subiendo a medida que se afirman los bonos (hay compras del exterior) y baja el riesgo país. Para calcular los 54 centavos están asumiendo que el Gobierno ofrecerá títulos atados al crecimiento por los intereses caídos de esos papeles que valen 34%.
Una cifra superior a 50 centavos es buen negocio para los tenedores de los bonos, ya que difícilmente se podría recuperar más insistiendo con los reclamos judiciales. Para el Gobierno en cambio puede ser políticamente complicado de vender, ya que la nueva oferta no puede ser mayor a la de 2005 cuando la quita resultó de 65%.
La salida en esta ocasion pasaría por explicar que no se pagarán comisiones a los bancos por la operación ni se pagarán en efectivo los intereses caídos.
Después de Semana Santa se iniciará la operación y el cierre se producirá a los 30 días. Poco para algunos, una eternidad para los mercados.
Las estimaciones siguen subiendo a medida que se afirman los bonos (hay compras del exterior) y baja el riesgo país. Para calcular los 54 centavos están asumiendo que el Gobierno ofrecerá títulos atados al crecimiento por los intereses caídos de esos papeles que valen 34%.
Una cifra superior a 50 centavos es buen negocio para los tenedores de los bonos, ya que difícilmente se podría recuperar más insistiendo con los reclamos judiciales. Para el Gobierno en cambio puede ser políticamente complicado de vender, ya que la nueva oferta no puede ser mayor a la de 2005 cuando la quita resultó de 65%.
La salida en esta ocasion pasaría por explicar que no se pagarán comisiones a los bancos por la operación ni se pagarán en efectivo los intereses caídos.
Después de Semana Santa se iniciará la operación y el cierre se producirá a los 30 días. Poco para algunos, una eternidad para los mercados.
miércoles, 24 de marzo de 2010
Economía apuesta al doblete: canje + fondos frescos
Los bancos que organizaron el canje de deuda suscribirían un bono por u$s 1.000 millones, que ingresarán como fondos frescos a la Tesorería. Así lo confirmó el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, quien señaló que “dentro de la propuesta que Argentina hará a los inversores se incluye la emisión de un bono” por ese monto, con una tasa nominal de 9,5% y a siete años de plazo, cuya tasa real recién se revelará en el momento de la suscripción, aunque el ministro de Economía, Amado Boudou, aspira a mantener por debajo del dígito.
El aporte de fondos frescos estuvo en dudas por el bajo precio de los títulos públicos argentinos que obligaba a pagar una tasa mayor para emitir nueva deuda. Pero con el fuerte repunte de las últimas semanas, Economía decidió retomar la idea. Y van por más: después del canje, intentarán otra emisión, que será la verdadera referencia sobre la tasa que deberá pagar el país.
Los bancos que acercaron la propuesta (Barclays, Citi y Deutsche) serán los que suscribirán gran parte de la nueva emisión, ya que ellos garantizaron el 50% de adhesión a la reestructuración de la deuda que permanece en default desde 2001 y que totaliza u$s 20.000 millones.
El aporte de fondos frescos estuvo en dudas por el bajo precio de los títulos públicos argentinos que obligaba a pagar una tasa mayor para emitir nueva deuda. Pero con el fuerte repunte de las últimas semanas, Economía decidió retomar la idea. Y van por más: después del canje, intentarán otra emisión, que será la verdadera referencia sobre la tasa que deberá pagar el país.
Los bancos que acercaron la propuesta (Barclays, Citi y Deutsche) serán los que suscribirán gran parte de la nueva emisión, ya que ellos garantizaron el 50% de adhesión a la reestructuración de la deuda que permanece en default desde 2001 y que totaliza u$s 20.000 millones.
lunes, 22 de marzo de 2010
Indefinición sobre Grecia sigue debilitando al euro

El euro siguió debilitándose frente al dólar llegando a perder el nivel de las 1,36 unidades por la indefinición de la UE sobre las ayudas a Grecia. El propio primer ministro griego, Yorgos Papandréu, ha instado a sus colegas de la eurozona a definir en la cumbre que celebrarán este jueves cual será mecanismo europeo de ayuda financiera de emergencia. El funcionario reiteró que, aunque prefiere una "solución europea", no descarta solicitar la ayuda del FMI, organismo que ya le ha comunicado que Grecia está en condiciones de recibir fondos en préstamo. Según Papandréu, "Si vamos al FMI, no nos van a pedir nada más. Ya hemos hablado con ellos. Pero nosotros preferimos una solución europea”. Por su parte, la ministra francesa de Finanzas, aseguró que "será el Consejo Europeo el que decida. Ha llegado el momento de que (los líderes) puedan tomar todas las decisiones necesarias", añadió, aunque sin precisar fecha. Los comentarios previos de la canciller alemana, Angela Merkel, al expresar su oposición a conceder a Grecia ayudas "de forma precipitada", porque así "no se resuelven los problemas de fondo y se corre el peligro de debilitar al euro", también ha sumado presión sobre la moneda única. Mientras, China se siente acosada por los reiterados pedidos de los Estados Unidos para que flexibilice su política monetaria. Beijing ha anunciado que enviará un funcionario para intentar suavizar las fricciones comerciales, pero advierte de que la amenaza de los legisladores estadounidenses de imponer aranceles a los productos chinos puede obstaculizar el diálogo. La Reserva Federal y el Banco de Japón han vuelto a coincidir en su apuesta por aplazar, a corto y mediano plazo, un repunte de sus tasas. La Fed no varió su discurso de los últimos tiempos y a pesar de las débiles señales de recuperación económica, sigue apostando por mantener los tipos de interés entre el cero y el 0,25% durante un periodo prolongado.
El BoJ, que es el que más lejos ha ido con su política de tipos cero, tampoco parece dispuesto a empezar su ajuste monetario a corto plazo. Al cierre de viernes en el mercado de New York el euro cotizaba a USD 1,3527. (José A. Nogueira)
Aduana complica el comercio y se recalienta el dólar
Exportadores e importadores elevaron fuertes reclamos al Gobierno, porque el lunes pasado la Aduana dispuso que si las mercaderías que ingresan o salen del país y sus documentaciones corresponden a empresas locales que tienen pendiente algún reclamo contra el organismo deberán ser revisadas, lo que ha provocado importantes demoras en los despachos de gran cantidad de productos, afectando los procesos productivos por falta de insumos o excesos de stock.
En ese escenario, al que se agregó también un ámbito político complicado, tuvo que operar el Mercado Unico y Libre de Cambios argentino y la realidad fue que no resultó afectado por todo ese desorden. Una prueba evidente de ello fue el escaso volumen transado entre entidades bancarias y cambiarias en los mercados Siopel y MEC, con un total en las cinco jornadas de USD 2.001 millones y un promedio diario de USD 400 millones, 8% menos que en la semana anterior. Y las causas son la incertidumbre y las dudas recurrentes sobre el futuro. Por otra parte, el mercado está hoy circunscripto a la cobertura de las operaciones relacionasdas con el comercio exterior y su financiamiento y a esta circunstancia se agrega la fuerte acción diaria del BCRA en el mercado, apareciendo como comprador y vendedor para evitar, ahora, hasta mínimos movimientos en los tipos de cambio. De esta manera, el mercado cada vez se parece más al tan criticado sistema cambiario que rigió en los años 90’. Pero si bien en los primeros cuatro días las transacciones se llevaron a cabo con cierta normalidad, pudo notarse que la oferta superaba aunque levemente a la demanda y ello obligó al BCRA a comprar las divisas excedentes. Sin embargo, el viernes hubo un sorpresivo aumento de la demanda y entonces el ente monetario optó por inducir la realización de swaps cambiarios vendiendo contratos de futuros para el fin de este mes a precios que equivalían a tasas implícitas menores al 3,5%. Así logró que las correspondientes ventas al contado cubrieran el ocasional faltante de divisas. No obstante, las reservas cayeron esta semana en USD 114 millones,
sumando al viernes USD 47.720 millones, según se informó oficialmente, siendo el motivo de la caída ajustes contables y pagos que se hicieron a organismos internacionales. (ABC Mercado de Cambios).
En ese escenario, al que se agregó también un ámbito político complicado, tuvo que operar el Mercado Unico y Libre de Cambios argentino y la realidad fue que no resultó afectado por todo ese desorden. Una prueba evidente de ello fue el escaso volumen transado entre entidades bancarias y cambiarias en los mercados Siopel y MEC, con un total en las cinco jornadas de USD 2.001 millones y un promedio diario de USD 400 millones, 8% menos que en la semana anterior. Y las causas son la incertidumbre y las dudas recurrentes sobre el futuro. Por otra parte, el mercado está hoy circunscripto a la cobertura de las operaciones relacionasdas con el comercio exterior y su financiamiento y a esta circunstancia se agrega la fuerte acción diaria del BCRA en el mercado, apareciendo como comprador y vendedor para evitar, ahora, hasta mínimos movimientos en los tipos de cambio. De esta manera, el mercado cada vez se parece más al tan criticado sistema cambiario que rigió en los años 90’. Pero si bien en los primeros cuatro días las transacciones se llevaron a cabo con cierta normalidad, pudo notarse que la oferta superaba aunque levemente a la demanda y ello obligó al BCRA a comprar las divisas excedentes. Sin embargo, el viernes hubo un sorpresivo aumento de la demanda y entonces el ente monetario optó por inducir la realización de swaps cambiarios vendiendo contratos de futuros para el fin de este mes a precios que equivalían a tasas implícitas menores al 3,5%. Así logró que las correspondientes ventas al contado cubrieran el ocasional faltante de divisas. No obstante, las reservas cayeron esta semana en USD 114 millones,
sumando al viernes USD 47.720 millones, según se informó oficialmente, siendo el motivo de la caída ajustes contables y pagos que se hicieron a organismos internacionales. (ABC Mercado de Cambios).
La SEC aprobó el canje de deuda: empieza en abril

El ministro Amado Boudou anunció que la SEC finalmente dio luz verde al canje de deuda y que el proceso comenzará en abril.
La suba de los bonos durante la semana pasada hizo que el valor de la oferta del canje se disparara. El paquete que ofrecerá el Gobierno –según allegados a la operación– ya vale u$s 51 (suponiendo que sólo se pagará el último vencimiento de cupones PBI de diciembre pasado pero no los anteriores), un crecimiento de u$s 4 en tan solo una semana. “Es muy probable que haya un retoque con el tema de los cupones”, afirman en Economía: se reconocería solo el cupón pagado en diciembre y no los anteriores.
El impulso de los títulos públicos permitió que mágicamente el combo oficial sea más tentador para los bonistas. Pero, precisamente por eso, es que en el mercado se encendieron luces de alerta. ¿Convalidará Néstor Kirchner (foto) una oferta tan tentadora para los inversores? Algunos creen que si continúa el rally de los bonos, habrá un retoque de último momento para bajar el valor de la oferta.
Sucede que la letra chica de la operación aún no está del todo definida, algo que el mismo ex presidente se encargará de delinear. Altas fuentes del mercado creen posible que los títulos sigan subiendo durante esta semana, disparando aún más el valor de la transacción. Con viento a favor, el Gobierno podría encontrarse –al momento de lanzar la oferta– convalidando u$s 55 por cada u$s 100 adeudados. En otras palabras, reconociéndole a los bonistas el 55% del valor de sus títulos impagos.
Un escenario políticamente complicado para el oficialismo, teniendo en cuenta que la oferta del 2005 tenía un valor de mercado de 32% (porque los cupones PBI estaban valuados a cero por los inversores).
sábado, 20 de marzo de 2010
Superávit fiscal tuneado, gasto con Speed y más inflación

Pese al generoso aporte del Banco Central, el Gobierno sufrió en febrero una baja interanual del 24,7% en el superávit primario. La culpa es de la suba del 36% en el gasto, cuyo ritmo de aumento no se va a reducir. La presidente CFK fue enfática ayer: "Conmigo, el ajuste no. ¡No voy a ajustar a los argentinos! Si quieren el ajuste, que vengan ellos (los que piden un cambio económico) a gobernar". ¿Y la inflación? Bien, gracias.
Alentado por el reverdecer del canje de deuda, el ministro de Economía, Amado Boudou (foto) fue el encargado de dar la noticia y justificó el aumento del gasto por mayor coparticipación de retenciones a la soja ($ 410 millones) y la asignación universal por hijo ($ 700 millones).
El ministro precisó que el ahorro primario fue de $ 1.207,2 millones, frente a $ 1.603,9 millones de hace un año. Además, destacó que en el primer bimestre acumula un resultado de 2.240,8 millones.
Claro que Boudou se cuidó de aclarar que en la planilla del sector público de febrero se incluyeron entre los ingresos los aportes que le sacaron al Banco Central por $ 1.500 millones y del PAMI y la ANSeS por $ 300 millones. Si se descontaran estos ingresos extraordinarios, en realidad el Gobierno habría exhibido un déficit primario de 600 millones de pesos.
Todo parece indicar que la obtención de financiamiento para hacer frente a un alza de 36% en el gasto público no será un problema para el Gobierno. Ya está decidido que, ante la ausencia de préstamos genuinos, y el agotamiento de las cajas parafiscales, el fondeo provendrá de la emisión monetaria. Es decir, del impuesto inflacionario.
El límite, entonces, no vendrá por el lado de la falta de fondos, sino de los efectos del exceso monetario: más inflación, con sus eventuales, probables y delicadas consecuencias sociales.
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